Antes y después de la cirugía:
te acompañamos
La preparación antes de una cirugía y la rehabilitación posterior determinan el resultado. Un buen prehab reduce el tiempo de recuperación hasta un 30%. En Kalud acompañamos todo el proceso quirúrgico con kinesiología y nutrición especializada.
Antes y después de la cirugía:
la kinesiología es clave
La cirugía es solo una parte del proceso. La preparación física previa (prehab) y la rehabilitación posterior determinan en gran medida el resultado funcional final. Un paciente que llega a la cirugía con buena fuerza muscular y movilidad se recupera más rápido y con menos complicaciones.
En Kalud trabajamos con los cirujanos para diseñar protocolos coordinados de prehab y rehab adaptados a cada tipo de cirugía: rodilla, cadera, hombro, columna y más.
Las cuatro fases del proceso quirúrgico
Prehab: preparación preoperatoria
Programa de fortalecimiento, movilidad y ejercicio aeróbico iniciado semanas antes de la cirugía. Mejora la condición física de entrada y reduce complicaciones y tiempo de hospitalización.
Inicio precoz de movilización pasiva y activación muscular en las primeras 24–72 horas. Previene atrofia muscular, trombosis y rigidez articular postquirúrgica.
Fase aguda: primeras 72 horas
Rehabilitación funcional
Recuperación progresiva de fuerza, movilidad y control motor. Adaptada a la cirugía específica y a los plazos de cicatrización tisular. Es la fase más larga y determinante del resultado.
Recuperación de la capacidad funcional completa para las actividades de la vida diaria, trabajo y deporte. Incluye pruebas de alta deportiva cuando aplica.
Retorno a la actividad
Cirugías que rehabilitamos en Kalud
Reemplazo Total de Rodilla
El prehab mejora significativamente los resultados. Post-op: recuperación de extensión completa, fortalecimiento de cuádriceps e isquiotibiales y progresión hacia la marcha independiente. Tiempo: 3–6 meses.
Reemplazo Total de Cadera
Rehabilitación con precauciones según el abordaje quirúrgico. Fortalecimiento de glúteos, recuperación de la marcha y patrones funcionales. Retorno a actividades en 2–3 meses, deporte en 4–6 meses.
Reconstrucción de LCA
Una de las cirugías más frecuentes en deportistas jóvenes. La rehab dura 9–12 meses y sigue criterios objetivos de alta deportiva: fuerza, agilidad y test funcionales.
Ver tratamiento completo →Cirugía de Columna: Artrodesis / Discectomía
La rehabilitación post-cirugía de columna es gradual y respeta los plazos de fusión ósea. Fortalecimiento del core, reeducación postural y retorno progresivo a la actividad.
Ver tratamiento completo →Nuestro enfoque pre
y postoperatorio
En Kalud coordinamos con el equipo médico tratante para asegurarnos de que el protocolo de rehabilitación sea coherente con la cirugía realizada. Nada se improvisa: cada fase tiene objetivos medibles y criterios de progresión claros.
Evaluación y planificación previa
Evaluación de la condición física actual, identificación de debilidades y diseño del programa de prehab y rehab coordinado con el cirujano.
Kinesiología pre y postoperatoria
Programas específicos por cirugía, con progresión por fases basada en evidencia y criterios de alta objetivos. Ver kinesiología →
Nutrición para la recuperación
Plan nutricional con énfasis en proteína de calidad para la recuperación muscular, colágeno para la cicatrización articular, y antiinflamatorios naturales para acelerar la recuperación. Ver nutrición →
Alta funcional con criterios objetivos
No damos el alta por tiempo sino por rendimiento: fuerza, movilidad, estabilidad y tests funcionales específicos para cada cirugía y objetivo del paciente.
Servicios para tu recuperación
Condiciones relacionadas:
Lo que nos preguntan sobre la rehab quirúrgica
Es el programa de ejercicio y fortalecimiento realizado antes de una cirugía para mejorar la condición física del paciente. La evidencia muestra que el prehab reduce el tiempo de hospitalización, acelera la recuperación postoperatoria y mejora los resultados a largo plazo.
Depende de la cirugía, pero generalmente se inicia entre 24–72 horas post-operación con ejercicios de movilidad pasiva y activación muscular. El inicio precoz de la rehabilitación mejora significativamente los resultados funcionales.
Varía según la cirugía: 3–6 meses para reemplazo de rodilla o cadera, 9–12 meses para reconstrucción de LCA, 3–4 meses para cirugía de columna. La adherencia al programa es el principal predictor del resultado final.
Significativamente. Una ingesta adecuada de proteína (1.6–2.2 g/kg/día) es esencial para la síntesis muscular y la cicatrización. El colágeno hidrolizado, la vitamina C y los antiinflamatorios naturales (omega-3) aceleran la recuperación articular y de tejidos blandos.