1. Epicondilitis lateral — el codo del padelista
La epicondilitis lateral es la lesión más característica del pádel. Afecta a los tendones extensores del antebrazo en su inserción en el epicóndilo lateral del codo, y se produce por la carga repetitiva del golpeo —especialmente el revés con muñeca extendida.
Por qué pasa en el pádel
El revés en el pádel exige una gran activación de los extensores del antebrazo en el momento del impacto. Si la técnica es deficiente (golpe con codo flexionado y muñeca rígida), o si el volumen de juego aumenta de forma brusca, el tendón no se adapta a tiempo y comienza la tendinopatía.
Síntomas
- Dolor en la cara externa del codo que aparece al golpear
- Dolor al apretar la mano o levantar objetos cotidianos
- Sensibilidad al presionar el epicóndilo lateral
- Debilidad de agarre en casos avanzados
Tratamiento
La evidencia actual favorece el ejercicio excéntrico e isométrico del extensor carpi radialis brevis como piedra angular del tratamiento.[2] En Kalud complementamos con:
- Técnicas de tejido blando (IASTM o fricción transversa profunda)
- Ajuste quiropráctico del codo y columna cervical (que puede generar dolor referido al codo)
- Ondas de choque radiales en casos crónicos de más de 3 meses
- Revisión de la técnica con el entrenador para corregir el revés
Más información en nuestra página de epicondilitis.
2. Dolor lumbar
El pádel somete a la columna lumbar a rotaciones y extensiones repetidas a alta velocidad. Los golpes de derecha, el smash y especialmente el globo defensivo —donde el jugador golpea hacia atrás con extensión lumbar máxima— son los movimientos de mayor riesgo.
Por qué pasa en el pádel
En la mayoría de los casos, no hay una lesión estructural: hay una disfunción articular facetaria o una sobrecarga muscular paravertebral por falta de core. Los jugadores con mayor índice de lesión lumbar son los que tienen buena técnica pero core débil —transfieren la carga desde la columna en lugar de las caderas.
Tratamiento y prevención
Ajuste quiropráctico para restaurar la movilidad lumbar, seguido de un programa kinésico de fortalecimiento del core específico para las demandas del pádel. Ver nuestra página de lumbago para más detalle.
3. Esguince de tobillo
El pádel se juega en una pista acotada con movimientos explosivos, cambios de dirección rápidos y desplazamientos laterales. El tobillo es la articulación más expuesta a torceduras, especialmente el ligamento lateral externo (LLE) en mecanismo de inversión.
El problema de los esguinces recurrentes
Un esguince de tobillo mal rehabilitado —o simplemente esperado a que "se pase"— deja una laxitud ligamentaria y un déficit propioceptivo que aumenta el riesgo de recidiva en un 40–70%.[3] En consulta es frecuente ver padelistas que ya van por su tercer o cuarto esguince del mismo tobillo.
El protocolo correcto incluye trabajo propioceptivo y de fuerza peronea antes de volver a la pista, no simplemente esperar a que baje la inflamación. Visita nuestra página de esguince de tobillo.
4. Lesiones de hombro
El smash y el globo exigen una aceleración-desaceleración del hombro comparable a los deportes de raqueta overhead. Las lesiones más frecuentes son el síndrome de choque subacromial (impingement), la tendinopatía del supraespinoso y las lesiones del manguito rotador.
Señales de alerta
- Dolor al elevar el brazo por encima del hombro
- Dolor nocturno que impide dormir del lado afectado
- Pérdida de fuerza para el smash
- Sensación de "click" o chasquido en el hombro
Las lesiones de hombro en padelistas tienen muy buen pronóstico con tratamiento conservador —quiropraxia de la articulación glenohumeral y trabajo kinésico de los rotadores— pero requieren diagnóstico correcto para descartar lesiones estructurales que necesiten imagen.
5. Dolor de rodilla
Los desplazamientos en flexión de rodilla, los cambios de dirección y la posición defensiva del pádel (rodillas semiflexionadas) generan carga acumulada en la articulación. Las dos condiciones más frecuentes son el síndrome femoropatelar (dolor anterior de rodilla) y la cintilla iliotibial en jugadores que también corren.
El síndrome femoropatelar en padelistas responde muy bien al fortalecimiento del cuádriceps vasto medial y de la cadera (glúteo medio), que corrigen la dinámica de la rótula durante los desplazamientos. Ver dolor de rodilla.
Prevención: lo que realmente funciona
La mayoría de las lesiones en pádel son prevenibles. Estos son los puntos con mayor evidencia:
Calentamiento específico (10 min)
No vale solo con pelotear 5 minutos. Un calentamiento efectivo incluye activación articular (tobillos, rodillas, caderas, columna), ejercicios de movilidad dinámica y activación del manguito rotador y los extensores del antebrazo antes de comenzar a golpear fuerte.
Control de la carga de entrenamiento
El patrón de lesión más frecuente en consulta: alguien que jugaba 1 hora a la semana y pasa en 2 semanas a jugar 6–8 horas. El tejido no se adapta a ese ritmo. La carga debe aumentar un máximo del 10% semanal.
Fortalecimiento preventivo
- Antebrazo: ejercicios excéntricos de muñeca para prevenir epicondilitis
- Hombro: rotadores internos y externos con banda elástica
- Core: plancha antirotacional para proteger la columna lumbar
- Tobillo: equilibrio unipodal y fortalecimiento peroneal
Revisión técnica con entrenador
Muchas lesiones de pádel tienen un componente técnico: un revés con mala mecánica, un smash con el codo bajado, o una posición defensiva con demasiada carga lumbar. Un entrenador certificado puede identificar y corregir estos patrones antes de que generen lesión.
Preguntas frecuentes
La epicondilitis lateral (codo de padelista) es la lesión más frecuente, afectando al 35–50% de los jugadores en algún momento. Le siguen el dolor lumbar, el esguince de tobillo y las lesiones de hombro. La mayoría son por sobreuso y tienen buen pronóstico con tratamiento conservador.
En fases iniciales, reducir la carga y hacer tratamiento permite mantener la actividad. En fases crónicas o con dolor intenso, un descanso relativo de 2–4 semanas con tratamiento acelera la recuperación. Jugar con dolor persistente sin tratarla tiende a cronificarla.
La banda o codera epicondílea reduce la tensión sobre el tendón durante el golpeo y puede aliviar el dolor a corto plazo. No trata la causa del problema, pero es un buen apoyo para seguir jugando mientras se hace el tratamiento correcto. No la uses como sustituto del tratamiento.
Calentamiento específico de 10 minutos antes de jugar, fortalecimiento preventivo del antebrazo, hombro y core, control del volumen de entrenamiento y revisar la técnica con un entrenador. Atender las molestias leves a tiempo evita que se conviertan en lesiones establecidas.
En resumen
Las lesiones en pádel son frecuentes pero en su gran mayoría prevenibles y tratables sin cirugía. La clave es no ignorar las señales tempranas: una molestia en el codo que lleva semanas o un tobillo que "siempre se tuerce" no se soluciona jugando a través del dolor. Con el tratamiento correcto y un programa de prevención adecuado, la mayoría de los padelistas puede volver a la pista en plenas condiciones.
Referencias científicas
- Castillo-Lozano R, Casuso-Holgado MJ. Incidence of musculoskeletal sport injuries in a sample of male and female recreational paddle-tennis players. J Sports Med Phys Fitness. 2017;57(6):816–821. doi.org/10.23736/S0022-4707.16.06240-8
- Cullinane FL, Boocock MG, Trevelyan FC. Is eccentric exercise an effective treatment for lateral epicondylitis? A systematic review. Clin Rehabil. 2014;28(1):3–19. doi.org/10.1177/0269215513491974
- Doherty C, Bleakley C, Delahunt E, Holden S. Treatment and prevention of acute and recurrent ankle sprain: an overview of systematic reviews with meta-analysis. Br J Sports Med. 2017;51(2):113–125. doi.org/10.1136/bjsports-2016-096178
- Abrams GD, Harris AH, Andriacchi TP, Safran MR. Biomechanical analysis of three tennis volley techniques. Am J Sports Med. 2014;42(2):497–503. doi.org/10.1177/0363546513511062